Hábitos de comida que ayudan
Los pequeños hábitos pesan más que las dietas estrictas.
Para probar
- Comer despacio, sentado y sin pantallas: la saciedad llega tras unos 20 minutos.
- Servirse en un plato más pequeño y no repetir de inmediato.
- Planificar las comidas y la lista de la compra; no ir a comprar con el estómago vacío.
- Anotar lo que se come: el diario, por sí solo, cambia el comportamiento.
Estos contenidos se ofrecen a título de información general y no sustituyen el consejo de un médico o de un dietista. En caso de enfermedad, tratamiento, embarazo o duda, consulte a un profesional de la salud.